Convivencia sin excesos
Nico Fernandez
Nico Fernandez
Publicado el 19 de enero de 2024
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Convivencia sin excesos

Verdadero compartir

En Argentina, el asado es el corazón de nuestra vida social. Es el momento en el que nos reunimos, donde discutimos, donde compartimos. Pero con demasiada frecuencia esta convivencia se ha convertido en sinónimo de exceso: demasiado pan, demasiado alcohol, demasiados postres dulces. A los 45 años quería demostrar que podíamos estar juntos y celebrar la vida sin destruir nuestra salud. La convivencia sin excesos significa centrarse en lo esencial: la calidad de la comida y la calidad de la relación. Es un compartir más profundo y verdadero.

La dieta baja en carbohidratos facilita esta convivencia. Cuando no estamos aturdidos por la digestión de los alimentos ricos en almidón y el azúcar, estamos más presentes para los demás. Tenemos más energía para discutir, reír, escuchar. La comida no termina con un letargo colectivo, sino con una sensación de bienestar y vitalidad. Dejamos la mesa iluminada, con la mente despejada. Es otra forma de convivir, más respetuosa con uno mismo y con los demás. La fiesta no necesita fuegos artificiales para ser bonita. Ella sólo necesita la verdad.

La abundancia de calidad

Muchas veces confundimos abundancia y cantidad. En mi parrilla la abundancia se encuentra en la variedad de cortes de carne, en la riqueza de las grasas, en la frescura de las verduras. No necesitamos llenar el plato de arroz o pan para sentirnos ricos. La verdadera riqueza es poder comer un producto excepcional, cocinado con mimo. La dieta baja en carbohidratos nos enseña a apreciar la densidad. Una pequeña porción de algo perfecto alimenta más que una montaña de algo mediocre. Es una lección de elegancia y moderación.

Esta medida trae consigo una gran libertad. Ya no tenemos que comer hasta el punto de sentirnos incómodos para sentirnos llenos. Escuchamos a nuestro cuerpo, saboreamos cada bocado y paramos cuando estamos nutridos. Es una forma de respeto por la comida y por el trabajo del asador. Nada se desperdicia, todo se honra. La convivencia se convierte en un intercambio de calidad, no en una competencia de consumo. Es una visión más madura y duradera de las vacaciones. Una visión que nos permite envejecer con buena salud sin dejar de compartir.

El placer de la claridad

¡Qué placer despertarse al día siguiente de un asado sin resaca ni estómago pesado! Al elegir bebidas secas y evitar el azúcar, preservas tu claridad mental. Recordamos cada discusión, cada risa. Estamos listos para disfrutar el día que comienza. La dieta baja en carbohidratos no es un castigo, es un regalo que nos hacemos a nosotros mismos y a nuestros amigos. Es elegir vivir cada momento plenamente, sin la niebla del exceso. Ésta es la verdadera alegría de vivir, la que perdura.

Veo que mis amigos también cambian. Aprecian esta nueva forma de hacer las cosas. Se sienten mejor, tienen más energía. El asado se convierte en un momento de regeneración, no de destrucción. Nos nutrimos unos a otros, física y espiritualmente. Es la magia del fuego y la conciencia. Redescubrimos el significado de la palabra 'compañero', aquel con quien compartimos el pan... o mejor dicho, en mi caso, aquel con quien compartimos el mejor filete. Es un vínculo más fuerte porque se basa en el respeto a la vida.

La transmisión de la alegría

En definitiva, quiero transmitir esta alegría de feliz sobriedad. Demostrar que podemos ser epicúreos y responsables. Ese placer no está en olvidarse de uno mismo, sino en estar presente con uno mismo. Mi parrilla es el centro de esta transmisión. Cada comida es una demostración de que la salud es sabrosa, que la claridad es deseable, que la convivencia es posible sin excesos. Este es mi aporte a una cultura argentina más fuerte y saludable. Una cultura que celebra la vida en toda su verdad.

Seguiré encendiendo mi fuego, invitando a mis amigos, compartiendo mi pasión. Porque no hay nada más bonito que ver caras felices y mentes vivas alrededor de una mesa. El fuego crepita, las estrellas brillan y me siento rico en estos momentos de verdadero compartir. Sin excesos, pero con una intensidad infinita. Ese es el asado de Nico. Así es la vida.

Recetas del chef Nico Fernandez

Tartar de atún con aguacate y limón
Tartar de atún con aguacate y limón

Tartar de atún rojo fresco aderezado con limón y aceite de oliva, acompañado de cremoso de aguacate; Arrancador ligero y bajo en carbohidratos.

Mousse de foie gras e higos confitados
Mousse de foie gras e higos confitados

Mousse cremoso de foie gras servido con un poco de higos confitados bajos en azúcar (ración muy moderada); Entrada festiva y rica.

Cerdo asado con mostaza y limón
Cerdo asado con mostaza y limón

Tierno cerdo asado aromatizado con mostaza Dijon y ralladura de limón; plato principal bajo en carbohidratos, horneado.

Nico Fernandez Argentina

Chef Nico Fernandez

Argentina

Parrilla al carbón

Parrilla a alta temperatura y guarniciones simples, basadas en técnicas sudamericanas adaptadas al keto.