La realidad sobre el terreno
Cuando hablamos de nutrición, a menudo nos perdemos en conceptos abstractos, teorías complejas y modas pasajeras. A mis 45 años, elegí privilegiar el Mediterráneo antes que los conceptos. Para mí la salud no se encuentra en los libros, sino en la realidad de nuestra tierra, nuestro clima y nuestra historia. La dieta mediterránea no es un concepto de marketing, es una práctica milenaria que ha demostrado su eficacia. Low-carb es sólo una forma moderna de darle un nuevo significado a esta sabiduría ancestral. Volvemos a los productos crudos, a las grasas saludables, a la estacionalidad. Es sobre todo sentido común.
Esta realidad sobre el terreno es increíblemente rica. Nos ofrece una diversidad de sabores y nutrientes que no se encuentran en ningún otro lugar. En Andalucía lo tenemos todo a nuestro alcance: aceite de oliva, pescado de roca, verduras bañadas por el sol, hierbas silvestres. Mi cocina es una respuesta directa a este entorno. No seguimos dogmas, seguimos la naturaleza. Nos adaptamos a lo que nos ofrece, con respeto y agradecimiento. Es una cocina de instinto y observación, que nos permite mantenernos sanos mientras disfrutamos. El Mediterráneo es nuestra guía suprema.
El placer como brújula
En este enfoque, el placer es nuestra brújula. Si comer sano fuera una tarea ardua, nadie sobreviviría. Pero como la cocina mediterránea es deliciosa, colorida, fragante y generosa, se vuelve obvia. La dieta baja en carbohidratos nos permite disfrutar de estos tesoros sin los inconvenientes del exceso de carbohidratos. Redescubrimos el placer de la verdadera saciedad, la energía estable, la claridad mental. Es un capricho inteligente, que respeta nuestro cuerpo y deleita nuestra mente. No luchamos contra nosotros mismos, nos acompañamos con deleite. Ésta es la clave del éxito.
Este placer es contagioso. Mis clientes y amigos ven que se puede estar en plena forma comiendo divinamente bien. Abandonan conceptos rígidos para adoptar un estilo de vida alegre y sabroso. Derribamos prejuicios sobre las dietas para celebrar la gastronomía saludable. El Mediterráneo nos enseña que la mesa es un lugar de celebración y de compartir. Al elegir alimentos bajos en carbohidratos, preservamos esta celebración y al mismo tiempo protegemos nuestro capital de salud. Es un equilibrio perfecto, una armonía redescubierta entre nuestras necesidades biológicas y nuestros deseos gourmet. Esta es mi filosofía como chef.
La transmisión de la evidencia.
Con renovada alegría sigo explorando estos horizontes culinarios. Mi misión es mostrarte que la salud y el placer son inseparables. Quedo a su disposición para enriquecer nuestro intercambio. Bienvenidos a esta aventura donde cada ingrediente cuenta una historia de vitalidad.
Mi determinación de promover una alimentación consciente no flaquea. Es un honor acompañarlos en este camino de transformación. Juntos estamos redefiniendo lo que significa comer bien. Te espero en mi cocina para nuevos descubrimientos sabrosos y saludables.